La ofensiva militar contra el ELN y las disidencias deja decenas de muertos y genera cuestionamientos por la muerte de menores En las primeras semanas del Gobierno de Abelardo De La Espriella se han ejecutado tres operaciones aéreas en Norte de Santander y Guaviare contra estructuras del ELN y las disidencias de las Farc. El
La ofensiva militar contra el ELN y las disidencias deja decenas de muertos y genera cuestionamientos por la muerte de menores
En las primeras semanas del Gobierno de Abelardo De La Espriella se han ejecutado tres operaciones aéreas en Norte de Santander y Guaviare contra estructuras del ELN y las disidencias de las Farc.
El Gobierno de Abelardo De La Espriella convirtió las operaciones militares contra grupos armados ilegales en uno de los principales componentes de su estrategia de seguridad. En sus primeras semanas de administración ya se han realizado tres bombardeos en zonas rurales de Norte de Santander y Guaviare.
Los operativos han golpeado estructuras del ELN y las disidencias de las Farc, dejando un balance acumulado de decenas de integrantes de grupos armados muertos, además de capturados y menores recuperados. Sin embargo, las acciones también han provocado cuestionamientos por la muerte de menores de edad y por posibles afectaciones a población civil.
El primer bombardeo ocurrió en el Catatumbo
La primera operación aérea se desarrolló durante la noche del 10 de agosto en una zona rural ubicada entre Tibú y San Calixto, en Norte de Santander.
El objetivo fue una estructura del ELN. En el balance inicial, el Ministerio de Defensa reportó dos integrantes muertos, además de la destrucción de cinco áreas campamentarias y dos búnkeres.
Incautaron explosivos y granadas
Durante esa primera operación las autoridades reportaron el hallazgo de cerca de 1,5 toneladas de explosivos y aproximadamente 440 granadas adaptadas para ser lanzadas desde drones.
Estos elementos fueron presentados por el Gobierno como parte de la capacidad militar de la estructura del ELN que operaba en la zona.
El balance del primer ataque aumentó
Con el paso de los días, el número de fallecidos relacionado con la primera operación aumentó.
Información posterior señaló que fueron ocho las personas muertas, entre ellas un menor de 16 años. El caso generó nuevas preguntas sobre la presencia de menores en estructuras armadas y sobre los procedimientos utilizados para determinar los objetivos militares.
También hubo denuncias de afectaciones civiles
La primera operación produjo además denuncias relacionadas con posibles afectaciones a población civil.
La Defensoría del Pueblo reportó campesinos heridos, además de verificaciones sobre viviendas y bienes civiles en la zona de influencia del bombardeo.
La segunda operación fue en Guaviare
El segundo bombardeo ocurrió el 27 de agosto en jurisdicción de El Retorno, Guaviare.
La operación, denominada Amón, tuvo como objetivo tres campamentos del Bloque Jorge Suárez Briceño, una estructura de las disidencias asociada con alias Calarcá.
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Participaron aviones de combate
Para la operación Amón fueron utilizadas aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, entre ellas aviones Kfir y Super Tucano.
El Gobierno presentó el operativo como un golpe contra una estructura armada que tendría capacidad para desarrollar acciones violentas y controlar zonas estratégicas del departamento.
Diez personas murieron en la operación Amón
El balance oficial inicial indicó que diez integrantes de la estructura armada murieron durante el bombardeo.
Posteriormente, Medicina Legal estableció que tres de los fallecidos eran menores de edad, dos de 15 años y uno de 16.
El Gobierno defendió el operativo
Ante las críticas por la muerte de los menores, el Gobierno sostuvo que estos se encontraban vinculados a las estructuras armadas y que cumplían lo que las Fuerzas Militares denominan una función continua de combate.
El argumento oficial busca establecer que las personas atacadas hacían parte de la estructura objetivo y que la operación se realizó bajo los parámetros establecidos para este tipo de acciones militares.
El tercer bombardeo ocurrió en Miraflores
El tercer operativo aéreo se realizó el 30 de agosto en Miraflores, Guaviare.
La acción fue denominada Operación Azarías y tuvo como objetivo al Frente Carolina Ramírez, estructura vinculada al Estado Mayor Central asociado con alias Iván Mordisco.
El último operativo dejó 20 muertos
De acuerdo con el balance entregado por el Gobierno, la tercera operación dejó 20 integrantes de la estructura armada muertos.
Además, cinco personas fueron capturadas y dos menores fueron recuperados durante el operativo.
Identificaron a alias Tigre o Pintado
Entre los muertos fue identificado mediante prueba dactiloscópica alias Tigre o Pintado.
Las autoridades lo señalaban como el principal cabecilla del Frente Carolina Ramírez y como un hombre cercano a alias Iván Mordisco.
También incautaron armas
En la operación las autoridades reportaron la incautación de 26 fusiles, cuatro ametralladoras y tres pistolas.
También fueron encontrados equipos de campaña y otros elementos que, según las Fuerzas Militares, pertenecían a la estructura atacada.
Tres operaciones cambiaron la estrategia de seguridad
Los tres bombardeos muestran un cambio frente a la estrategia de seguridad implementada durante el Gobierno anterior.
La nueva administración ha priorizado las operaciones ofensivas contra estructuras armadas y ha insistido en recuperar el control territorial mediante acciones de la Fuerza Pública.
La muerte de menores genera cuestionamientos
Uno de los principales puntos de debate está relacionado con la muerte de cuatro menores en las operaciones.
Organizaciones y sectores políticos han cuestionado las acciones y han pedido que se esclarezcan las circunstancias en las que los menores terminaron involucrados en los operativos.
El Gobierno insiste en su estrategia
La administración de De La Espriella sostiene que las Fuerzas Militares tienen la obligación de enfrentar a las estructuras armadas que representan una amenaza para la población.
El Ejecutivo también ha defendido la legalidad de los bombardeos y ha señalado que las operaciones fueron planeadas con base en información de inteligencia.
La ofensiva podría continuar
El Gobierno ha planteado una meta ambiciosa para sus primeros 100 días: realizar 15 grandes operaciones contra estructuras criminales.
Con tres bombardeos ejecutados en las primeras semanas, la estrategia militar podría continuar intensificándose en regiones donde tienen presencia grupos armados.
El debate sobre los bombardeos vuelve al país
Las operaciones han reactivado una discusión que Colombia ha enfrentado durante diferentes gobiernos: hasta dónde pueden llegar las Fuerzas Militares en operaciones aéreas cuando existe la posibilidad de que haya menores o civiles en los campamentos.
El Gobierno defiende su estrategia como una herramienta para combatir a grupos armados, mientras sectores críticos reclaman mayores controles para proteger a la población.
El balance de las tres operaciones
Con los datos actualizados publicados por las autoridades y recopilados en los reportes periodísticos, los tres bombardeos dejan al menos 38 integrantes de grupos armados muertos, además de capturas y menores recuperados.
El primer ataque fue contra el ELN en Catatumbo y los dos siguientes contra disidencias de las Farc en Guaviare.
Una ofensiva que marcará al nuevo Gobierno
Los bombardeos se han convertido en una de las primeras señales de la política de seguridad de Abelardo De La Espriella.
Mientras el Gobierno destaca los golpes contra las estructuras armadas, el debate nacional continuará concentrado en las consecuencias humanitarias de estas operaciones y en la protección de los menores que permanecen en zonas controladas por grupos ilegales.















