Puente de La Limona: así cambia la conexión con Medellín

Puente de La Limona: así cambia la conexión con Medellín

El antiguo paso fue cerrado y el desvío provisional permitirá continuar la ampliación vial entre Itagüí y San Antonio de Prado El sector de La Limona entró en una nueva etapa de transformación vial. Desde el jueves 8 de octubre, el antiguo puente sobre la quebrada quedó cerrado de manera permanente y los conductores comenzaron

El antiguo paso fue cerrado y el desvío provisional permitirá continuar la ampliación vial entre Itagüí y San Antonio de Prado

El sector de La Limona entró en una nueva etapa de transformación vial. Desde el jueves 8 de octubre, el antiguo puente sobre la quebrada quedó cerrado de manera permanente y los conductores comenzaron a utilizar un paso provisional construido para mantener la circulación mientras avanzan las obras de infraestructura.

La medida permitirá demoler la estructura antigua, completar las obras hidráulicas y continuar la ampliación de la carretera que conecta a Itagüí con el corregimiento de San Antonio de Prado, en Medellín. Se trata de un corredor estratégico para la movilidad del suroccidente del Valle de Aburrá, por el que transitan más de 10.000 vehículos cada día.

Puente de La Limona: qué cambió desde el 8 de octubre

El cambio principal es que el puente antiguo dejó de funcionar como paso vehicular. En su lugar se habilitó un tramo provisional que permite mantener el tránsito durante la siguiente fase de construcción.

El cierre definitivo de la estructura era necesario para avanzar con su demolición y terminar la obra que se desarrolla sobre la quebrada La Limona. Las autoridades de movilidad de Itagüí y Medellín acompañan esta transición para orientar a los conductores y ayudar a mantener la circulación por el sector.

La habilitación del paso provisional busca evitar un cierre total del corredor. De acuerdo con la información divulgada por la Alcaldía de Itagüí, trasladar todo el tráfico hacia la denominada vía nueva habría generado una presión adicional sobre esa conexión, que no tiene capacidad para recibir simultáneamente todo el flujo de ambos corredores.

Por esa razón, el desvío temporal cumple una función fundamental mientras se retira la estructura anterior y se completa la infraestructura definitiva.

Nueve meses de trabajos en la quebrada La Limona

La intervención llega a esta etapa después de aproximadamente nueve meses de trabajos. Uno de los avances más importantes es la construcción de 65 metros de box culvert en concreto reforzado, una estructura cerrada que permitirá conducir las aguas de la quebrada por debajo de la vía.

Esta infraestructura hidráulica es necesaria para preparar el terreno y continuar con la ampliación de la carretera. Antes de habilitar el paso provisional también se construyó un muro reforzado en gaviones y se utilizaron cerca de 2.000 metros cúbicos de material para alcanzar el nivel requerido para el tránsito.

Sobre esta superficie se dispuso material de pavimento reciclado para permitir la circulación temporal de vehículos. No se trata todavía de la vía terminada, sino de una solución de transición para que las obras puedan avanzar sin suspender por completo el paso entre los dos territorios.

Con el puente fuera de servicio, los equipos de construcción podrán intervenir el tramo restante del box culvert y continuar con las labores necesarias para consolidar la nueva conexión.

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La nueva vía tendrá dos carriles adicionales

Una vez terminada la fase de demolición y completada la estructura hidráulica, el proyecto contempla construir los dos carriles adicionales y disponer el pavimento definitivo.

La ampliación corresponde a cerca de 1,2 kilómetros de la antigua carretera entre Itagüí y San Antonio de Prado, desde la glorieta de San Gabriel hasta el sector de la Institución Educativa Ángela Restrepo Moreno, en jurisdicción de Medellín.

El diseño proyectado contempla una calzada de siete metros de ancho, distribuida en dos carriles de 3,5 metros cada uno. La intervención pretende mejorar las condiciones de circulación en un corredor que conecta zonas residenciales y sectores con un importante movimiento diario de vehículos.

La obra también busca ofrecer una solución de infraestructura más adecuada en el punto donde la quebrada La Limona cruza la vía. El objetivo es combinar la conducción del agua con la ampliación del espacio destinado al tránsito.

Un corredor clave para Itagüí y San Antonio de Prado

La importancia de la intervención se explica por el volumen de tránsito que utiliza esta conexión. Más de 10.000 vehículos circulan diariamente por el corredor, que sirve a habitantes de Itagüí, San Antonio de Prado y otros sectores del suroccidente metropolitano.

Cuando el puente sufrió afectaciones por socavación durante la temporada de lluvias de enero, el paso tuvo que ser intervenido para mantenerlo operativo mientras se desarrollaban las obras. El cierre y las restricciones generaron dificultades de movilidad y mayores tiempos de desplazamiento para quienes dependen de esta carretera.

La nueva fase busca superar esa condición mediante una infraestructura renovada y una sección vial más amplia. Sin embargo, mientras se ejecutan las obras, los conductores deberán tener en cuenta que la circulación se realiza por un paso temporal y que el sector continúa siendo una zona de construcción.

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Otros frentes de obra siguen activos

La intervención de La Limona forma parte de un proyecto más amplio de conectividad entre Itagüí y San Antonio de Prado. Además de los trabajos en el puente, se adelantan obras de contención en los extremos del corredor y labores relacionadas con la quebrada La Cabuyala.

También se ejecutan intervenciones en la glorieta de San Gabriel, así como trabajos asociados a las redes de servicios públicos, entre ellas energía, gas, acueducto, alcantarillado y telecomunicaciones.

El proyecto se desarrolla mediante un convenio entre el Distrito de Medellín, el municipio de Itagüí y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. La inversión anunciada supera los 48.400 millones de pesos y se estima que la obra beneficiará a cerca de 500.000 habitantes del suroccidente metropolitano.

Recomendaciones para quienes transitan por La Limona

Los conductores deben prestar atención a la señalización instalada y seguir las indicaciones de los agentes de movilidad que acompañan la operación del tránsito. La presencia de maquinaria y las labores de construcción exigen reducir la velocidad y mantener una distancia prudente con los demás vehículos.

También es recomendable planear los desplazamientos con anticipación, especialmente durante las horas de mayor circulación. Aunque el paso provisional permite mantener la conexión, las condiciones pueden cambiar a medida que se desarrollen nuevas actividades de obra.

Quienes se movilizan entre Itagüí y San Antonio de Prado deben verificar las indicaciones oficiales antes de emprender el recorrido y evitar ingresar a los sectores señalizados como restringidos.

La apertura del paso temporal marca un avance importante, pero no significa que la vía definitiva esté terminada. El cierre del puente antiguo es precisamente la condición que permite continuar las obras pendientes.

Preguntas frecuentes sobre el puente de La Limona

¿El puente antiguo de La Limona sigue habilitado?

No. El antiguo puente quedó cerrado de manera permanente desde el 8 de octubre de 2026 para permitir su demolición y continuar la construcción de la nueva infraestructura.

¿Por dónde circulan ahora los vehículos?

El tránsito se mantiene mediante un paso provisional habilitado para esta etapa de la obra. Los conductores deben seguir la señalización y las indicaciones de los agentes de movilidad.

¿Qué trabajos faltan por realizar?

Se debe demoler la estructura antigua, completar el tramo restante del box culvert, construir los dos carriles adicionales y ejecutar el pavimento definitivo.

¿Cuánto mide el tramo que se ampliará?

El proyecto contempla la ampliación de aproximadamente 1,2 kilómetros entre la glorieta de San Gabriel, en Itagüí, y el sector de la Institución Educativa Ángela Restrepo Moreno, en Medellín.

¿Qué deben tener en cuenta los conductores?

Deben respetar el paso provisional, atender las indicaciones de las autoridades y considerar posibles demoras por las actividades de construcción.