Carta de la UNGRD abrió el debate sobre los rescatistas extranjeros Una comunicación firmada por Javier Pava, quien estaba al frente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, volvió a poner bajo discusión la respuesta de Colombia después del terremoto del 10 de agosto. El documento recomendó inicialmente no solicitar ni
Carta de la UNGRD abrió el debate sobre los rescatistas extranjeros
Una comunicación firmada por Javier Pava, quien estaba al frente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, volvió a poner bajo discusión la respuesta de Colombia después del terremoto del 10 de agosto. El documento recomendó inicialmente no solicitar ni activar equipos internacionales especializados en búsqueda y rescate, decisión que posteriormente cambió en medio de la emergencia. La controversia creció luego de conocerse que varios países habían ofrecido enviar personal especializado para apoyar las labores en las zonas más afectadas.
La respuesta de Colombia frente a la oferta de ayuda internacional después del terremoto que sacudió al país volvió a generar cuestionamientos. En el centro de la discusión aparece Javier Pava, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, debido a una comunicación oficial en la que se planteó que el país contaba inicialmente con capacidad suficiente para enfrentar las labores de búsqueda y rescate.
El documento, conocido públicamente en medio de la emergencia, fue dirigido a la Cancillería y abrió un nuevo capítulo de la discusión sobre la manera como se manejaron los ofrecimientos provenientes de otros países.
Según la información conocida sobre la comunicación, Pava recomendó el 11 de agosto no solicitar ni activar equipos internacionales de búsqueda y rescate, conocidos internacionalmente como USAR, al considerar que Colombia tenía capacidades propias para atender las operaciones que se estaban desarrollando.
La revelación resulta especialmente relevante porque ocurrió apenas un día después del terremoto, cuando todavía se desarrollaban operaciones para localizar posibles sobrevivientes entre estructuras afectadas.
¿Qué dijo Javier Pava sobre la ayuda internacional?
La polémica no se limita a la existencia de la carta. Pava posteriormente entregó explicaciones sobre su actuación y sostuvo que su posición no significaba haber rechazado toda colaboración internacional.
De acuerdo con declaraciones recogidas por otros medios, el exfuncionario señaló que posteriormente se enviaron nuevas comunicaciones para gestionar asistencia proveniente de Estados Unidos y otros países.
Esto introduce una diferencia importante en el debate: una cosa es recomendar inicialmente que no se activen determinados equipos extranjeros y otra afirmar que Colombia hubiera decidido cerrar completamente las puertas a la ayuda internacional.
Precisamente esa diferencia ha provocado distintas interpretaciones políticas y públicas sobre lo ocurrido durante las primeras horas de respuesta al desastre.
La controversia por los equipos de rescate
Los equipos internacionales de búsqueda y rescate pueden aportar personal especializado, perros entrenados, tecnología y experiencia para intervenir en estructuras colapsadas.
Tras el terremoto, diferentes gobiernos manifestaron su disposición a colaborar con Colombia. Entre los países que ofrecieron apoyo estuvieron México, Chile y otros Estados, mientras que también se conocieron discusiones relacionadas con las condiciones necesarias para permitir el ingreso de determinados grupos.
El caso mexicano generó especial atención después de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que brigadas de su país enfrentaban requisitos adicionales para poder ingresar y participar en las labores de rescate.
Mientras tanto, Colombia sostuvo que la selección de equipos debía responder a criterios técnicos, certificaciones y procedimientos establecidos para este tipo de operaciones.
Una decisión que ahora genera preguntas
La discusión sobre la actuación de Pava adquiere relevancia porque las primeras horas después de un terremoto son determinantes para localizar personas que puedan permanecer con vida bajo los escombros.
Por esa razón, la existencia de una recomendación inicial para no activar equipos internacionales generó cuestionamientos sobre si Colombia aprovechó todas las capacidades disponibles durante la etapa más crítica de la emergencia.
Sin embargo, la documentación y las posteriores explicaciones conocidas hasta ahora muestran que el asunto fue más complejo que un simple rechazo absoluto de la cooperación extranjera.
El debate permanece abierto y podría generar nuevas explicaciones por parte de funcionarios y exfuncionarios involucrados en la coordinación de la emergencia.
La respuesta a la emergencia sigue bajo escrutinio
Mientras continúa la atención a las comunidades afectadas por el terremoto, también aumenta la presión para establecer con claridad cómo se tomaron las decisiones durante los primeros momentos de la crisis.
La polémica alrededor de Javier Pava y la ayuda internacional se suma a otros interrogantes sobre coordinación institucional, logística y utilización de recursos nacionales y extranjeros.
Más allá de las diferencias políticas, el punto central de la discusión es determinar si las autoridades contaron con todos los recursos necesarios y si los mecanismos de cooperación internacional fueron utilizados de manera oportuna.
La emergencia deja así dos desafíos simultáneos: atender a las víctimas y esclarecer las decisiones que marcaron la respuesta estatal durante las horas más críticas.















