Un total de 1.714 niños del Valle de Aburrá lograron recolectar 5.3 toneladas de material reciclable gracias a la campaña “Eco Campeones”, una iniciativa que une el deporte con la conciencia ambiental. A cambio de su compromiso, los menores recibieron uniformes oficiales para participar en el torneo clasificatorio de Baby Fútbol, convirtiendo el reciclaje en
Un total de 1.714 niños del Valle de Aburrá lograron recolectar 5.3 toneladas de material reciclable gracias a la campaña “Eco Campeones”, una iniciativa que une el deporte con la conciencia ambiental.
A cambio de su compromiso, los menores recibieron uniformes oficiales para participar en el torneo clasificatorio de Baby Fútbol, convirtiendo el reciclaje en una puerta de acceso al deporte.
La estrategia fue liderada por Interaseo en alianza con las alcaldías de Bello, Copacabana, Caldas y Sabaneta.
Reciclaje que se transforma en oportunidades
Para obtener sus uniformes, cada niño debía entregar dos costales de material reciclable.
Esta dinámica permitió evitar que miles de kilos de residuos terminaran contaminando el medio ambiente, al tiempo que promovió hábitos responsables en los hogares.
“Cada costal entregado fue un mensaje de compromiso con el planeta”, destacaron desde la organización.
Bello lideró la recolección
El municipio de Bello se destacó como el de mayor participación, logrando recolectar 2.880 kilogramos de reciclaje y entregando 1.120 uniformes.
En Copacabana se reunieron 1.235 kilogramos y se entregaron 360 uniformes, mientras que en Caldas se alcanzaron 1.209 kilogramos con 234 uniformes distribuidos.
La campaña logró una alta participación comunitaria en toda la región.
Un ejemplo desde la cancha y el hogar
Uno de los casos destacados es el de Emmanuel Ciro Mendoza, un arquero de 11 años del municipio de Bello.
El joven participó activamente en la recolección junto a su familia para poder recibir su uniforme y competir en el Baby Fútbol.
“Me gustó mucho participar porque no solo recibimos un uniforme, también ayudamos al medio ambiente”, expresó.
Deporte y medio ambiente: una dupla ganadora
Con esta iniciativa, el Baby Fútbol se consolida no solo como un semillero deportivo, sino también como un espacio de formación en valores ambientales.
El programa demuestra que el deporte puede ser una herramienta clave para generar conciencia ecológica en las nuevas generaciones.















