Los reptiles permanecen bajo atención veterinaria mientras las autoridades ambientales investigan las circunstancias en las que fueron encontrados. Dos ejemplares de babilla (Caiman crocodilus) fueron rescatados en el Valle de Aburrá en hechos ocurridos con pocos días de diferencia, situaciones que volvieron a poner en evidencia los riesgos del tráfico ilegal de fauna silvestre y
Los reptiles permanecen bajo atención veterinaria mientras las autoridades ambientales investigan las circunstancias en las que fueron encontrados.
Dos ejemplares de babilla (Caiman crocodilus) fueron rescatados en el Valle de Aburrá en hechos ocurridos con pocos días de diferencia, situaciones que volvieron a poner en evidencia los riesgos del tráfico ilegal de fauna silvestre y la tenencia de animales exóticos como mascotas.
Los reptiles fueron trasladados al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana, donde actualmente reciben atención especializada para evaluar su estado de salud y avanzar en su recuperación.
Una babilla fue atacada y otra llegó con una sustancia desconocida
El primero de los animales fue encontrado en una cañada de Medellín gracias al reporte de ciudadanos que alertaron sobre la agresión que estaba sufriendo por parte de varias personas.
Días después, una segunda babilla ingresó al CAVR mediante una entrega voluntaria. Durante la valoración inicial, los veterinarios detectaron una sustancia rojiza adherida a gran parte de su cuerpo, por lo que iniciaron exámenes para determinar su origen y verificar si comprometía la salud del ejemplar.
Actualmente, ambos reptiles permanecen bajo monitoreo permanente mientras reciben tratamiento por parte del equipo médico especializado.
El tráfico ilegal sigue poniendo en riesgo la fauna silvestre
De acuerdo con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, la presencia de babillas en zonas urbanas normalmente está relacionada con casos de cautiverio ilegal o con personas que las abandonan después de mantenerlas como mascotas.
Las autoridades recordaron que estos animales hacen parte de la fauna silvestre colombiana y no deben permanecer en viviendas ni ser comercializados.
Las babillas cumplen un papel clave en los ecosistemas
Aunque muchas personas las consideran peligrosas, las babillas cumplen una función fundamental en el equilibrio de humedales, ríos y otros ecosistemas acuáticos.
Su presencia ayuda a controlar poblaciones de diferentes especies y contribuye al mantenimiento de las cadenas alimenticias naturales.
Por esta razón, extraerlas de su hábitat representa una amenaza tanto para los animales como para el equilibrio ambiental.
Autoridades reiteran el llamado a proteger la fauna silvestre
Desde 2024, el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre ha recibido 36 babillas, tres de ellas durante este año.
El Área Metropolitana reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar el tráfico de fauna silvestre y evitar la compra o tenencia de especies que pertenecen a los ecosistemas naturales.
Las autoridades recordaron que proteger la biodiversidad también es una responsabilidad ciudadana.















